Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Cosquín Rock: multitud de pasiones. A favor o en contra, este festival siempre da que hablar. La edición decimosexta, realizada en este año 2017, fue mixta y variada, con bandas legendarias, otras no tanto y de las más nuevas también.

En esta edición, vi una camaradería muy grande, mucho respeto entre pares, tanto de manera generacional o intergeneracional. También noté que si bien hay cierta crítica contra las bandas que se reúnen de nuevo, para las generaciones más jóvenes o que vinieron después de sus momentos más épicos, nos da la posibilidad de poder vivir un cachito de eso que pasó cuando éramos niños o preadolescentes o si no lo pudimos ver porque somos de provincias a las que no llegaron esas bandas o no tuvimos dinero para viajar.

Los Fabulosos Cadillacs

Cosquín Rock también es la oportunidad de conocer bandas que no conocías, de reafirmar tu gusto por ellas o incluso descartarlas de tu escucha diaria.

Hubo dos figuras muy presentes en este Cosquín. Uno es Juanse, quien en Ceremonia Geiser tuvo su eje principal. Una carpa denominada así por el disco que sacó el sello Geiser, con bandas nuevas y en tributo a Ratones Paranoicos. Sumado a que fue invitado en los distintos escenarios y por variados artistas.

Igual suerte corrió Juanchi Baleirón, que celebró 30 años de la fundación de Los Pericos y que fue invitado a tocar en distintas ocasiones los otros escenarios.

Los Pericos 30 años

En esta época de dispositivos móviles por todos lados, que algunas las amamos y/u odiamos, casi todos las usamos, y época de música comprimida y  aunque el vinilo “vuelva”, el vivo es lo más real que nos puede pasar. En este caso, no solo porque vemos la banda en vivo, sino por el contexto que ofrece Cosquín: sierras, aire libre, mucha gente de todas las provincias y todo envuelto en un clima de calma.

Cosas del segundo día del festival (el primer día para mí porque recién llegue)

El Siempreeterno todo es como suenan en sus discos, más el amor que derrochan los gestos y las miradas de complicidad de Mimi Maura y Sergio Rotman, quienes comandan la banda formada por Hernán Espejo, Álvaro Russo Sánchez y Fernando Ricciardi.

También hubo una mención a Ariel Minimal, -quien dejo la banda hace poco-, antes de arrancar con  Noches Románticas en Sótanos Húmedos, a quien pertenece la autoría.

Skay Beilinson

Nos pasearon por una gran selección de los temas más intensos y vibrantes de su discografía para culminar con un cover de Joy Division, “Love will tear us apart”.

De las palabras que esgrimió Rotman me quedaron estas “Nosotros somos el Siempreterno, no se olviden de nosotros, porque la memoria es lo único que vale la pena”.

Todos Tus Muertos: Aunque no estuvo presente Pablo Molina –integrante clave de la banda- Fidel Nadal dio todo su carisma y –al igual que El Siempreterno pero menos oscuro- le puso mucho punk al escenario temático reggae.

Los Fabulosos Cadillacs: Debut con gloria en Cosquín Rock. Con la inclusión de los hijos de Vicentico y Flavio, Florián y  Astor respectivamente, renuevan y a la vez hacen más fuerte esta banda: un sonido perfecto, puesta en escena, la interacción con el público, el repertorio, los juegos con imágenes de los temas nuevas, Rotman y su saxo. Todo.

Con nuevo álbum traído desde el 2016, “La Salvación de Solo y Juan”, el  “regreso” de Rotman a la formación (como dice él, nunca se fue) y un repertorio extenso intercalado con los temas nuevos de manera precisa. Algunos de los temas de la noche fueron: “El genio del dub”, “Calaveras y diablitos” – jugando con el público que se prendió siempre-, “Matador”, “Siguiendo la luna”, y de los nuevos “El fantasma”, “El profesor Galindez”; además hicieron un cover de Sumo “Mañana en el Abasto”.

Los Fabulosos Cadillacs

Un gesto admirable que vi ese día y me regocijó fue cuando llegué a Ok Pirámides, en la Carpa Geiser, y en un momento llegó Rotman –antes de que subieran los Cadillacs y mientras tocaba Skay en el Escenario Principal- y se colocó en la valla y los saludó. Un gesto de camaradería total con otra generación de músicos.

Kumbia Queers en la Carpa Gitana fue el toque final de un sábado post Cadillacs. Con diez años de formación, y siendo la segunda vez en el festival,  las chicas de las Kumbia con alma punk dejaron todo.  Patricia Pietrafesa (bajista y también parte de las She Devils) y Juana Chang (en la voz) nombraron entre tema y tema, causas por las que bregan como los desaparecidos en democracia –mencionaron el caso de Ismael Sosa acaecido en Córdoba-,  el feminismo –el inminente Paro Internacional de Mujeres cercano a esos días- y otros. Cumbia, punk y activismo.

Cosas del ultimo (y tercer día)

La lluvia, algo infaltable en cada Cosquín, esta vez solo paso temprano y no volvió, dejando que todo siga su curso.

Llegué a las corridas a Fabiana Cantilo: su voz intacta. Corrí hacia Attaque 77 –corrí entre comillas porque era imposible por el barro que había tras la lluvia de la siesta, para situarlos: el Escenario Principal y el temático estaban ubicados de extremo a  extremo del terreno del Aeródromo-. En Attaque ya me quede hasta el final. Ganaron mi corazón. Más allá de cierta reticencia personal porque ya no está Ciro, el repertorio, el carisma y el público que los vitoreaba me convencieron. Además, hubo mucho mensaje social presente en y desde el escenario.

Fabiana Cantilo

Terminó y fui a lo de Fito en el Temático, que ya había comenzado. La última vez que vine a Cosquín lo había visto pero no lo encontré como ahora: Deslumbrante, de buen humor, con gran timing para interactuar con la gente, tocando grandes temas de su repertorio como “Polaroid de Locura Ordinaria” “Circo Beat”, entre otros. Su momento de camaradería fue cuando llamo a Juanse y a Rolando “Rolo” Sartorio, vocalista y guitarrista de La Beriso para que toquen “Cowboy” de los Ratones Paranoicos.

A lo largo de su repertorio nombró y evocó a Spinetta, Charly, Nebbia, Manal, Vox Dei, Moris,  a Fabi Cantilo y a “a todos los grupos nuevos que buscan la libertad, la propia y la de los demás”.

Quería llegar a ver otras bandas, así que abandoné a Fito casi el final de “Dale alegría a mi corazón”, y salí rapidito para el escenario de Geiser. Ahí estaba Banda de Turistas, tocando los últimos tres temas de la noche. Se mueven con seguridad, y se sienten así: en su vestuario, las poses, sus movimientos, como tocan, todo. Al final invitaron a los músicos de Pilotos, del mismo sello, a tocar y a zapar un largo rato.

Fito Paez

Terminó y fui lo más rápido que pude al escenario Quilmes Garage –una especie de Galpón-, allí ya estaban Los Espíritus. Desbordaba de público. Imposible no mover la patita con esta banda. Quien no los conozca, se está perdiendo de mucho.

Ya con todo eso llegue a Las Pelotas cuando ya tocaban “Si supieras”. Ya casi al final cuando sonaba “Bombachitas Rosas”  evoqué la primera vez que los vi, hace poco más de diez años en La Rioja aun con Alejandro “el Bocha” Sokol.

Salí, llegué a poco más de los últimos temas de David Lebón -caí al comienzo de Parado en Medio de La Vida- , y me emocioné hasta el fin.

Al final fui a ver Los Twist, el cierre por cierto, y del otro lado estaba La Beriso. Para gustos hay de todo, pero a eso yo no llego.

No sabía con qué formación se presentarían los Twist. Cuando subieron al escenario sentí que fue como ver una banda tributo. Es cierto que igual el público estuvo entretenido, coreaba, cantaba o bailaba, pero llegué a pensar que no se, se reunirían o invitarían a integrantes claves, que personalmente me parecían necesarios aunque Pipo Cipolatti dio todo su carisma.

Porque como ya sabemos Cosquín Rock no es solo música, el festival incluyó una muestra fotográfica del mítico Bob Gruen quien ha dejado imágenes icónicas de bandas como Led Zeppelin, The Clash, Pattie Smith, Blondie y más. La muestra titulada “Rock Seen” paso hace unos años por nuestro país y actualmente se encuentra en el Centro Metropolitano de Diseño de Buenos Aires, recientemente inaugurada por la visita –y charla mediante- de Gruen.

Un plus más que interesante.

En el medio me perdí un montón de cosas que quería ver –“El tiempo maldita daga…”-, pero creo es algo que les pasa a muchos en Cosquín. Si o si algo te vas a perder. Pero eso no te desalienta, al contrario.

Me fui poco antes que termine todo para evitar la salida congestionada y a pesar de ese final, donde no hubo alguna sorpresa en el buen sentido, contenta pensando en volver y que como dice una canción de los Babas: “Todos los destinos por recorrer, todos conducen a Córdoba” –y más exactamente a Santa María de Punilla o a donde nos lleve este bendito Festival-.

Por Ángeles Mendoza Herrera.
Fotos: Agencia FR.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail