Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
Por: Charlie

“Valle” – Ensamble Peripecia

Si algo hemos aprendido en la provincia, es que nunca, pero nunca hay que subestimar la producción local. Mientras hay muchos que miran hacia fuera anhelando alcanzar un cierto estándar de calidad musical o de sonido, Ensamble Peripecia se mueve desde el corazón del territorio riojano para demostrar que el potencial está en cada uno de nosotros, más al alcance de lo que nos imaginamos. A la hora de definir el sonido peripecio nos encontramos ante una oscilación entre el rock progresivo, el postrock y el rock experimental. Esta oscilación, este constante y dinámico movimiento es lo que mantiene atentos a los oídos que, difícilmente querrán despegarse de lo que Ensamble Peripecia muy humildemente trae para mostrar.

La banda conformada por Hernán Ocampo, Damián Gutierrez, TinMaturano y Evelyn Vergara nos hace recorrer un viaje singular, lleno de paisajes sonoros muy únicos y sinceros. Este disco demuestra el nivel de compromiso que un grupo de personas tiene para con su arte, viajando desde Chilecito a la Capital de La Rioja, a Córdoba, a Buenos Aires, organizando eventos, invitando bandas de afuera a la provincia, recaudando lo ganado en ferias de discos, creando lazos con más y más movimientos y artistas independientes, etc; todo esto se materializa en “Valle”, un disco hecho de perseverancia, inquietud, pasión y sudor, dejando en claro que sin importar donde nos encontremos, todo es posible si amas lo que haces y lo llevas a cabo con toda la profesionalidad que se merece.

a

El disco se presenta con “Bipolar”, ese choque con lo experimental que cualquiera que escucha Ensamble Peripecia por primera vez necesita para saber lo que le espera; no sólo para salir de la cotidianeidad musical a la que estamos acostumbrados, refiriéndonosa las canciones con líricas y significados metafóricos desde algún idioma. Al arrancar “Bipolar”, la banda deja en claro el camino que tienen, el pensamiento que los sostiene y que, alguien que no está acostumbrado a escuchar temas sin contenido hablado, puede sentirse atraído y hasta conquistado por el sonido peripecio.

“Batalla” sigue la línea que su predecesor deja atrás casi como una especie de continuación, una secuela muy bien lograda ya que consigue diferenciarse de “Bipolar” de una manera muy segura. Este tema cuenta con la particularidad de poseer un toque de voz a modo de olas corales, cuyo mérito lo recibe Carolina Merlo (cantante deFlyFlyCaroline) como invitada especial.

En el tercer corte de “Valle”, nos adentramos a una dimensión más particular. “Vertov” transmite ese pequeño lugar en el medio de las montañas donde predominan, además de eterno atardecer, los instrumentos de viento y sutiles sonidos experimentales. El viaje que este disco nos hace recorrer tiene su primera parada para admirar el paisaje, siendo éste un sensual e inquietante lugar para hacerlo.

Posteriormente vuelve la dinámica con la que “Bipolar” y “Batalla” inauguraron este disco. “Black Feet” tiene una fuerza guitarrística rockera como ninguna, descansando en muy bien logrados clímax donde el tiempo se dilata y nos suspende de golpe, cosa en la que Ensamble Peripecia se destaca, provocando estas sensaciones a los humildes oídos que tienen el placer de escucharlos.

La melancolía de los cerros suena en “Nebulosa”. Si en “Vertov” nos encontrábamos en el centro del valle, ahora estamos en la periferia, en las alturas, escuchando a las nubes cuidando el Famatina con mucha honra y persistencia. Un clima denso y misterioso se acerca en la segunda mitad del tema, “Nebulosa” se torna confuso, ambiguo, siempre junto una armonía que termina tranquilizando estos adjetivos y regresando a una calma más etérea que con la que empezó. Poesía pura. Sin palabras.

Antes del último corte de este disco llega “Ojos”, que desde la tranquilidad atmosférica en la que nos sumerge, se despega un estallido con arreglos instrumentales dignos de ser la razón para balancear la cabeza al son de los mismos.

Concluyendo llega “Vendaval de Luz”, junto a una belleza siniestra que se conecta con la inocencia desde sonidos muy minuciosos y, más que inteligentes, genuinos. El ambiente se densifica como dando su saludo de despedida y hasta la próxima hacia nosotros, quienes acabamos de concretar nuestro ecléctico y bello viaje de la mano de Ensamble Peripecia, con quienes seguramente querríamos volver a viajar.

No hay mucho más que decir, los Festi Peripecia, los pequeños demos grabados, las ganas de moverse hacia otras provincias, todo, pero absolutamente todo ha valido la pena. Las tocadas en ATE o en Espacio 73, la compañía de bandas como Annunaki o La Tumba del Alca, el trayecto desde Chilecito a Chicago, todo ese valor se encuentra condensado en “Valle”.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail