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Hace una semana vivimos una edición más del festival más rockero que tienen las sierras cordobesas. Ahí estuvimos entre la lluvia y el barro de escenario en escenario para poder ver la mayor cantidad de bandas que pudiéramos.

Para sorpresa de muchos, tanto el día uno como el día dos el ingreso al predio -en donde se realiza el festival- fue fluido ( vale tener en cuenta que pasaron alrededor de 40 mil personas por día). Al igual que el año pasado la ubicación de las carpas y de escenarios se respetaron a raja tabla, al igual que los espacios otorgados a los auspiciantes.

Por el escenario Quilmes Garage pasaron un total de 23 bandas en dos días: grandes momentos se vivieron el primer día cuando Octafonic detonó el lugar y ya se preveía que para el segundo día el espacio iba a quedar chico para la cantidad de gente que se iba a acercar a ver los nuevos fenómenos musicales llamados Luca Bocci, Lo Pibitos, Perras On The Beach, Usted Señálemelo y Louta, quien demostró una vez más porque es ‘crocante por fuera, blandito por dentro’.

En dirección opuesta se encontraba la carpa del sello Geiser por donde pasaron 25 bandas. Una de ellas, Airbag, cerró su recital cantando un tango casi a capella. Rayos Láser dejó en claro porque es la quinta vez que forman parte de la grilla de Cosquín Rock y Massacre, con su histriónico Walas, se encargó de demostrar porque después de 30 años sigue siendo una de las bandas vigentes en el circuito punk; por otra parte, el espacio de La Casita del Blues albergó a 10 bandas y  sigue sorprendiendo. El espacio físico destinado a ella ya está quedando chico. En los dos días se pudo apreciar una gran cantidad de gente que no solo iba de paso sino que se quedaba y permanecía en el lugar, demostrando claramente que iban a ver bandas específicas

La muestra fotográfica que presentó el espacio cultural 220 cc llamada “Los Ángeles de Charly ” dejó un sabor amargo en quienes se acercaron al lugar a ver de qué se trataba. Se entiende que la muestra en su totalidad se va a poder ver en unas semanas en ese espacio de cultura pero podrían haber sumado algunas fotos más para la gente que durante el año no va a poder viajar a verla.

El escenario CBAX Córdoba Rockea le brindó un espacio a  las bandas cordobesas, como Hipnótica, Cuatro al Hilo, Los Monkys, Cony la Tuquera, entre otros. Fue el lugar en el que más bandas actuaron: 37 en total. También ofrecieron juegos para el público que se acercaba hasta ese lugar.

El escenario temático durante el día uno fue de reggae y el dos de metal. Si bien la propuesta era bastante diferente para cada uno de los días, la grilla no impidió que una gran cantidad de público se acercara a este sector.  El sábado mientras tocaba Gondwana la gente empezó a agruparse para disfrutar de los chilenos, quienes dieron un recital corto con una lista de temas poco clásica, no formaron parte de ellas grandes clásicos de la banda y que el público esperaba escuchar.

Dancing Mood hizo bailar hasta al más pata dura y tuvieron un set espectacular,  treinta minutos les bastaron para lograr una gran conexión con el público  que supieron aprovechar hasta las últimas notas del último tema. Los cafres tuvieron un set que se dividió entre los temas de su último cd a las canciones como Orbita de amor  y los clásicos como No puedo sacarte de mi mente, Tus Ojos y otros reggaes melosos que hicieron que el público se deleite coreándolos.

Los Pericos tuvieron un show bastante particular. El año pasado se había presentado en una carpa del escenario Geiser en donde repasaron su carrera en 30 temas divididos en 10 temas por jornada. Esta edición los encontró tocando cinco temas junto a Andrew Tosh mas los casi 15 temas propios. Fue una de las presentaciones más prolijas  y cuidadas no solo desde lo musical sino también desde lo visual.

Don Carlos nos hizo pensar a varios que la edad no es impedimento de nada y que como muchos dicen es solo un número. Con sus 65 años bailó y saltó más que los pibes de 20. Se entiende porque es una leyenda dentro del reggae y se notó que los concurrentes tenían muchas ganas de verlo, porque al terminar su set Los Pericos la gente se dispersó pero apenas lo presentaron a Carlos volvió la marea humana a ocupar su lugar.

Durante el segundo día este escenario se llenó de metal, pasaron bandas como Los Antiguos, Ácido Argentino, Asspera, Carajo y Horcas, entre otras.

 

El escenario principal -como ya es costumbre- fue el más convocante de las dos noches, desde temprano las bandas pisaron el escenario y demostraron porque estaban tocando en ese lugar, tal fue el caso de Sueño de Pescado, quien a pesar del horario logró reunir a una gran cantidad de gente que disfrutó de su recital. El Bordo, que ya reconoce el escenario y el público que los espera año a año en el festival supo combinar temas de su último cd con los clásicos de la banda, dejando el escenario caliente para Las Pelotas, que empezaron tranquilos y fueron subiendo la intensidad de los temas; presentaron un lista equilibrada y no faltaron los clásicos como Personalmente, Si Supieras, Esperando el milagro (Acompañado una vez más por Raly Barrionuevo) que fueron coreados a viva voz por los espectadores. Ciro y Los Persas dieron el show más largo de su vida como banda: cerca de dos horas y un poquito más en donde Ciro se movió en lo clásico, una lista de temas por demás escuchada y una participación del público en la elección de los temas más que ensayada. Anunció que era la última vez que participaba del Cosquín pero abra que esperar hasta el 2019 para confirmarlo.

Creedence logró juntar a los más jóvenes con los que ya peinan canas, no faltaron sus temas  clásicos como  Have you ever seen the rain mucho menos  los celulares que captaban en breves filmaciones algún que otro momento.

Como ya es usual Skay se presentó en el escenario con una de sus tantas camisas  coloridas y dio un show que dejo conforme a sus seguidores, fue el momento en donde más gente se acerco al escenario principal y eso se hacía notar.

Llegado el final de la noche, las Pastillas del Abuelo hicieron más de lo que pudieron. Por razones climáticas que excedieron a la banda se vieron obligados a modificar un poco la lista (que incluyo clásicos como Tantas Escaleras y temas de su último cd Paradojas)  ya que la lluvia no se quiso quedar a fuera de esta primera noche.

Durante el segundo día la lluvia acompañó desde las primeras horas de la mañana, lo que hizo que el predio se llenara de barro pero esto no significó un impedimento para que la fiesta de la música continuara en las sierras.

El Mató a un Policía Motorizado arrancó agitando por primera vez en el escenario principal y mas que satisfactoria fue su actuación, en donde presentaron temas de su ultimo cd La síntesis o’konor; luego les siguió Los Espíritus, que no solo sorprendieron por la música sino también por el arte visual.

Residente puso a todos a bailar y a saltar toco pocos temas, en una lista que combinaba su último trabajo discográfico y los ya clásicos de Calle 13 como Atrévete, Calma Pueblo o Baile de los Pobres. Si hay que comparar con su proyecto anterior se puede decir que antes la efervescencia se vivía durante todo el espectáculo y que ahora ha logrado desarrollar un aspecto musical mucho más cuidado que si bien no hace que todo el tiempo se esté a tope se disfruta también.

La Vela Puerca, los uruguayos más argentinos, saben cómo moverse en Cosquín, saben que vamos a festejar para sobrevivir y lo demuestran,  no se quedan en los temas clásicos sino que combinan canciones de su último disco. No son cómodos, pueden pasar de estar saltando en el escenario a que el Enano se siente en la banqueta y con su guitarra haga corear a todos temas como Para no verme más.

Ratones Paranoicos arrancó con Yo Quiero mi pedazo para el deleite de los rollingas que agitaron caderas y banderas durante un set impecable, una hora de lujo y un Juanse para nada oxidado, que se despidió con un clásico como lo es  “Para Siempre” coreado a garganta limpia por todos.

Un escenario más que caliente recibió a The Offsppring para un show corto pero efectivo, fue lo justo para los que lo queríamos ver por primera vez y para los que iban a rememorar otros años. Algunos problemas de sonido se hicieron evidentes pero no opacaron la actuación de los estadounidenses.

La noche estaba llegando a su fin y un par de gotas -que quisieron pero que no pudieron lograr su cometido- empezaban a caer en el aeródromo de Santa María de Punilla. Guasones se preparaba para dejar en alto al frotman en el que se ha convertido  Facundo Soto, los clásicos retumbaron en todos lados y su camisa estampada se vio en todo los rincones de el predio.

A esta noche y a esta edición la cerraron Los Gardelitos, uno de los máximos exponentes del rock barrial, los únicos que se hicieron eco  de una lucha feminista e invitaron a subir al escenario a dos integrantes de la red AMMAR  (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina) para que leyeran un comunicado, mientras en la pantalla de fondo se veía una imagen que decía “vamos con las putas, nunca con la yuta”.

Con cambios en el  formato y con solo dos noches pero con lluvia y barro pasó una edición más del Cosquín Rock, la edición del aguante en ese lugar que se transforma en encuentro de amigos para disfrutar a más no poder de las bandas pero también de los momentos, de esas vacaciones tan esperadas que resultan para algunos.

¡Hasta el año que viene Cosquín! Volveremos a disfrutar de tu folclore…

 

Por: Julieta Herrera

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