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Criada en el barrio Mataderos, con los pies en el barro, disfrutando el calor de la siesta en el patio de tierra. A los 12 años, acompañada por su padre, término de cantar en un acto por el día de la madre, abrió los ojos y vio a mujeres del público llorar. Esa emoción caló hondo, se intensificó mientras cursaba el secundario en la escuela Polivalente de Arte, se disfrutó en las competencias de Saldan, se premió con un Konex de Platino 2015 por ser una de las mejores voces de la década y se consagró en la última edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

Antes de la presentación de Norte, su octavo disco como solista, María de los Ángeles ‘La Bruja’ Salguero conversó con Rioja.30 y esto nos contaba.

¿Por qué el apodo ‘La bruja’?

‘La bruja’ surgió cuando estaba en quinto año del secundario, en la Polivalente, estábamos haciendo las tesis finales, y yo era un personaje. Era muy huraña, muy tímida, andaba por los rincones, me avergonzaba de todo y las chicas se maquillaban y arreglaban y yo no.

Me cortaba el pelo yo sola y me rompía los pantalones, andaba de novia con un chico del sur que hacia heavy metal. Curtía esa onda. Fue en esa época en verano, cuando yo andaba toda despeinada y rebelde, y  Pino Romero, Sergio Galleguillo y Navarro, era un trío, eran como los  tres mosqueteros que me decían “mira como tenés los pelos, péinate como las chicas” y yo replicaba “no, si yo soy así” y ahí empezó.

Te imaginas una bruja… fue una época muy divertida, mi mamá se la re banco (risas) y era rebelde, huraña pero cuando solía cantar algo diferente sucedía.

¿Lo tomaste bien al apodo o te costó?

No me costó porque era algo cariñoso, éramos una banda hermosa. Lo tome con cariño porque no fue de mala vibra. Tengo un distintivo que guardo aún, un diploma del poli que dice ‘la bruja’.

Te apodaron bruja en la Polivalente de Arte ¿Que significó para vos ese lugar?

Es magia, lo mismo que el Profesorado de Arte, la Escuela Municipal de arte; me entere también que en la universidad hay una extensión y eso es tremendo. Es libertad, para muchos locos que hemos nacido con este don.

El polivalente es una gran familia, con los que hacen folclore, danzas, artes plásticas, teatro. Una gran familia.

Los mejores momentos viví ahí, que fue la adolescencia cuando uno está creciendo, eligiendo y fue importante tener la libertad que te da el arte.

 

Del primer disco que grabaste en el  95  y que fue con la cooperativa del diario El Independiente. ¿Qué recuerdos tenés?

En esa época era muy lindo, se auspiciaba a los músicos. Fui una de las elegidas para grabar un primer disco. Lo grabe con Ramón Navarro (h), Nelson Scalisi, alguno seguramente se me va air. El primer disco en el que me definí como solista, venía de trabajos grupales vocales con Las brujas y Serviñaku bajo la dirección del Pica Juárez. También forme un dúo con Sergio Galleguillo.

En el 95 ya tenía un compañero de vida y musical, Nelson Scalisi, fuimos padres muy jóvenes, tenemos una hija que ha cumplido 25 años hace poquito. Y emprendimos esa locura de grabar el primer disco (“De ventana Abierta”).

Te fuiste en 2007 a Bs As, ¿Cómo sentís que cambio tu carrera estando allá?

Creo que justo me toco la madurez como mujer, uno empieza a ver la vida de otra manera sobre todo cuando te vas de tu lugar, perdes todo. Yo perdía nuestra primera casa que construimos desde los cimientos con mi papá y mis hermanos. Los cerros, los olores y sabores, y en ese momento en que te encontras solo se hace una introspección, que creo a todos nos va a pasar en la vida, me tocó que fuese en esa etapa de madurez como mujer y madre, y empecé a hurgar que era yo realmente.

Porque acá tuve muchos cómplices, pero allá estaba sola y descubrí que quería transmitir, y fui muy libre ahí. Por primera vez empecé a ser yo. Tuve muchas ganas y una ciudad grande te permite ser anónimo y darte oportunidades que por ahí en sociedades  más pequeñas muchos se amoldan, y en La Rioja me amoldé mucho a los que otros querían de mi o lo que debería ser.

Y allá tuve que ser realmente lo que era. No sé qué hubiese sido si me quedaba aquí, en esa madurez hubo un cambio muy profundo.

El viaje no fue una elección artística. En ese momento era docente en varios lugares, cantaba de vez en cuando, grababa discos, no había muchos espacios para tocar mi vida estaba basada en ser docente y la vida me llevó allá porque mi compañero se fue a trabajar. Y allá me encontré con una vida de cero, y que creo Dios me dijo “ya está, hacete cargo” de todo esto que es la música, el canto, a pesar  que elegí otra carrera.

Empecé  a estudiar con una  fonoaudióloga,  arte escénico  y empecé un tratamiento psicológico para superar esa timidez, sino la  capital te come. Es mucho de relaciones públicas allá, y en lo artístico un 80 por ciento tiene que ver con lo público y un 20 con tus dotes naturales.

Cuando hice esa terapia tuvo un nombre para ponerle a los que siempre me persiguió y es fobia social, y fue enfrentar algo que le esquivamos.Tu propia mente, tus propios miedos y fui mucho más libre, empecé a buscarme, fue todo muy rápido.

Creo que los que somos de provincia tenemos algo natural, que no te das cuenta, es algo puro, genuino que late con tu cultura, tu sociedad, tus anhelos, búsquedas esperanzas y cuando estas allá a la gente de las grandes ciudades les apasiona.

Cuando te das cuenta de tu don, lo aceptas, le pones trabajo y pasión todo lo demás fluye. Cuando vos te das cuenta pa` que viniste al mundo todo fluye y es felicidad. Tiene sus momentos altos y bajos, sus grises y oscuros pero sos feliz haciéndolo.

¿Cómo llegaste a trabajar con Bruno Arias?

En Cosquín nos presentó una periodista amiga. Fue el primer contacto que tuvimos. Después nos volvemos a juntar en Buenos Aires, en la presentación de una de las chayas q se hacen en Capital Federal, estaba con Natalia Barrionuevo, que ya se conocían de antes, me acerco a saludar y en ese momento me pide su teléfono él. Y yo con la cuestión de la timidez que todavía me late bastante,  y en esas cuestiones de los teléfonos soy huraña. Le di el teléfono de mi marido.

Se comunicó y me dijo que estaría bueno que hagamos algo juntos. Y eso entre los artistas es común decir, “si nos juntemos y hacemos algo” después vuelan las palabras.

Se dio una fecha que me ofrecen el teatro Ateneo en capital.Era el 1 de agosto, el día de la Pachamama y con Facundo (su esposo) dijimos es el momento de llamar a Bruno.  Dijo que si y trabajamos con cuatro meses de anticipación un repertorio que unía nuestras provincias. Tenemos mucho en común con Jujuy, los carnavales, una cultura ancestral de nuestros aborígenes. El color de la piel, la pasión.

Lo presentamos en ese teatro fue mucha gente, mucha prensa y hubo un buen recibimiento y muy buena crítica.

Bruno me propone grabar un disco, acepté y lo grabamos en tres días. Al palo. Estoy muy feliz deconocerlo, en ese momento su mujer estaba embarazada, nació su hija y compartimos momentos muy lindos y  enriquecedores; siento que es un alma gemela para mí, nuestros pensamientos son muy similares, nuestros compañeros se pusieron por ahí un poquito celosos pero supieron entenderlo (risas) . Ese disco fue ternado y ganó en los premios Gardel; Bruno no fue y se arrepintió toda la vida de no haber ido a los premios.

Él me impulsó a muchas cosas, empecé a tocar el bombo en vez de la caja, empecé a estudiar percusión con Facundo Guevara, me hizo escribir, armar estructura, melodía, todo muy natural fluyó y en esto insisto en lo innato que nace en las tripas que no hace falta que te enseñen en la escuela.

En este disco que lo presento sale la primera canción mía y se lo debo a Bruno y a mi papá que ha insistido en esto.

Con Bruno estamos pensando en unMadre Tierra II, es difícil acomodarnos pero es un dúo poderoso y nos da muchas alegrías a nosotros y a todos los que trabajan con nosotros.

En este disco Norte, ¿cómo fue la selección de temas, de canciones?

La idea era ir a los ritmos del norte, porque sobre todo viviendo en capital veo intacto eso del federalismo, tenemos que seguir gritando, un homenaje a nuestras provincias, donde esta esa cultura que late y que va a vivir siempre. Son los ritmos de siempre y Bruno me ayudó, camina mucho viaja mucho y tiene mucho contacto

Me encontré con composiciones de Franco Ramírez,  de Germán Carbel, de Diego Brandan, Ramiro González, Juan Arabel,  del mismo Bruno.Hay clásicos también como Yupanqui, Falú, entre otros. Y  lo másinteresantes es seguir la búsqueda de una palabra que diga algo lindo.

Este es un disco diferente con un carácter festivo, alegre pero con la búsqueda de palabras profundas.

¿Cómo ves el tema de los géneros musicales? Si bien siempre que te nombran te ubican como ‘de raíz folclórica’ o te acercan más ahí aunque has tenido contacto con músicos de otros géneros

Yo hablaría de música argentina, la búsqueda siempre ha sido de raíz folclórica porque es lo que me apasiona y está bueno esto de las fusiones.

Creo que la clave está en lo rítmico, hay un latido ancestral que es el golpe en lo percutivo en caso de las vidalas, huaynos, sayas, entre otras. Hay armonías que se fusionan con otros estilos y es necesario que eso suceda, sobre todo para las nuevas generaciones. Son lenguajes que buscan en el caso de la música y la poesía popular que estas herramientas para que hable de una argentina actual que refleje un mensaje social, humano.Es necesario aliarse de esas herramientas

Desde mi elección siempre exijo que lo rítmico este bien claro.

Este año fuiste premiada como Consagración en el festival del Cosquín. ¿Sentís que el cambio que se veía en los nuevos compositores, se vio reflejado en la convocatoria que hicieron a nuevos artistas populares?

¿Sabes qué pasa? Hubo una década del noventa en la que fue todo muy liviano y después del 2001 muchos jóvenes fueron por otro lado por una palabra más decidora, y nadie se puede abstraer de pensar, replantearse, de elegir, sin duda alguna ese tipo de canciones están teniendo otra recepción,  no solamente en Cosquín.

Muchos locos pudimos subir en horarios interesantes, televisivos, pero sucede en otros espacios también que s bien recibido. Cuando hay unas canciones con fundamento se nota en el público.

Por sentirse identificado por lo que pasa en el país, el mismo pueblo,la gente estáexpectante, movilizada, con miedos y esperanzas.; y encontrar una canción que refleje esos estados es maravilloso.

Insisto que los que somos interpretes tenemos que buscarlas.

En este disco por ejemplo buscamos un ritmo popular de Santiago del Estero, la guaracha, que late en su profundidad, y Franco Ramírez, que es el que elegí para ese ritmo habla de las madres de plaza de mayo. Es importante para los argentinos tener fresca la memoria, saber que si hubo golpes en Argentina  hoy sabemos que podemos salir a la calle, que tenemos herramientas, que somos un pueblo que tenemos voz, y es necesario tener la memoria fresca para esos momentos difíciles que podemos llegar a vivir.

¿Por qué elegiste a La Rioja para presentar el disco cuando normalmente se hacen de otro modo?

El disco norte es una reafirmación de estas voces, que somos los negros que estamos por acá, que seguimos haciendo caudillos, que todavía nos tienen que escuchar. Mañana se abren las plataformas digitales, se abren las primeras cajas acá y quise que en toda Argentina supiesen que en La Rioja y todo el norte existe un latido que va a perdurar siempre, se va modificar, con esa mezclas de ritmos o sonidos pero que es real y nos van a escuchar.

Producción y redacción: Julieta Herrera y Ángeles Mendoza Herrera.

 

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