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El grupo de teatro El Pasillo Teatro llevó a cabo funciones de “Luna de Miel en Hiroshima”, de Victor Winer y dirigida por Victoria Cárdenas. Tuvieron lugar en el instituto de educación artística Umbral Artes, donde más temprano que tarde, la elección del lugar se revela para nada azarosa, y es que El Pasillo Teatro es uno de los grupos que aunque cada tanto varía de equipo, la constante es que lo forman personas dedicadas y con mucho recorrido en teatro de nuestra ciudad, recorrido que se hace notar desde las butacas.

Emilia Nieto como Eulogia. Ph. Marianela Peña Pollastri.

En esta ocasión, el grupo se renueva con frescura en las tablas y detrás de escena, contando con las interpretaciones de Gabriel Arancibia y Cynthia Gómez sumando las de Emilia Nieto Valdéz y Eduardo Masramón, además de la participación en el equipo de producción de caras familiares como Pano Navazo, Ayelén Argañaraz y Juan Gabriel Funes Grimaux, entre otros y otras que mencionaré más extensamente en el apartado del equipo técnico*. Cabe destacar lo poco habitual que es encontrar un equipo de producción numeroso y heterogéneo en las obras de teatro de la ciudad capital, con artistas que no son necesariamente teatreros/as y cuya visión profesional se nota muchísimo a la hora de planear una puesta en escena. Sobre esto, no se puede hablar de “Luna de Miel…” sin detenerse a conversar sobre la puesta, la cual conversando con la directora le manifesté que a mi ojo, ésta se convertía en el 50% de la obra, siendo el otro 50% sostenido por las brillantes actuaciones. Y es que en la primera escena, “Luna de Miel…” se presenta tímida, austera, en manos de un tránsito despiadado y grosero o una invitada mirando por la ventana rompiendo toda ficción que las actuaciones intentan sostener en medio de este huracán de distracciones. En estos primeros minutos vemos a Martita (Cynthia Gómez) y al Señor X (Gabriel Arancibia), o señor Frankenstein, envueltos en una situación claramente amargadulce en la que se da a entender que Frankenstein es un personaje impulsivo y caprichoso, características que nublan su juicio al punto de cometer actos inmorales como el secuestro de Martita y la razón de su malestar cercano al trauma.  

Como transición entre la primera y segunda escena aparece doña Eulogia (Emilia Nieta Valdéz) quien se presenta como la versión masticada y recalcitrante de una señora de barrio con mucho carácter, cercana al imaginario de “la vieja chota”. Desde la butaca, es fácil identificarse con el personaje de Martita y lo que ella desde el enmudecimiento le toca atravesar, dado que su personaje está a expensas de los otros y su desconcierto se convierte en el nuestro una vez que Eulogia nos hace pasar a esa casa maravillosamente pensada y ejecutada que es el interior de Umbral, pero intervenida por pinceles acertadamente Halloweenescos. Acá sentís que la obra empieza, que los minutos cerca de la calle eran el anticipo, la entrada de mesa, y es que entrar a la casa es entender que la obra se toma muy en serio a sí misma; ya no es una comedia negra frente tuyo, ahora sos vos en una comedia negra.

Cynthia Gómez como Martita. Ph: Marianela Peña Pollastri

El escenario es una cocina comedor que mientras más la ves más detalles devela. De momentos las esquinas, las penumbras y el ambiente se tornan burtonianos, familiares quizás en colores a Beattlejuice encajando con el rostro de Eulogia que sospecha a Helena Bonham Carter en sus papeles de dama volátil. En la mirada de Eulogia no se puede confiar, o tal vez sí, pero la sensación de que la comida que sirve puede estar envenada no abandona fácilmente el cuerpo. Por otro lado el señor Frankenstein no acepta un no por respuesta, a veces se pretende titiritero y junto al señor Administrador (Eduardo Masramón) deciden sobre la voluntad de Martita, como si de un terreno se tratase.

La muerte para “Luna de Miel…” es otro modo de vida, viene en la forma de un tren fantasma con invitados. Quizás esos invitados son los intentos fallidos de Martita por evitar que la violen o las voces que hacen a Eulogia permitirlo, después de todo ¿quién no habla con los muertos? Cabe preguntarse si esos personajes están en lo que algunos suelen llamar el limbo entre la vida y el más allá, un limbo con almas incoherentes o portadoras de pecado por carne; a lo mejor por eso la obra está en el limbo de lo absurdo y la comedia negra, pero no sin pequeños guiños al expresionismo alemán como “El Gabinete del Doctor Caligari” (explicado por la directora).

Gabriel Arancibia como Señor X y Eduardo Masramón como El administrador. Ph. Marianela Peña Pollastri.

Una de las fortalezas de “Luna de Miel…” es la coherencia del texto con la puesta, porque aunque las propuestas de teatro independiente con texto previo de autor no suelan ser el común denominador, lo que se ve genera la misma confusión coherente que lo que se escucha. Hay un gran compromiso en que la experiencia del espectador tenga sentido, sobretodo con los humores incómodos que el guión persigue, ya que es sencillo seguir el hilo del conflicto central pero los detalles se enredan, velan y develan constantemente. Una vez resuelto, como espectadores nos quedamos a presenciar sus residuos, como viendo un campo de guerra abatido y con pocos sobrevivientes, una vez más, a tono con lo que la obra pretende. Esto último le da nombre, la insistencia de Frankenstein por casarse y poseer a Martita es una excusa para mostrar en tangente los intereses monstruosos, las grietas de la moral, la autoridad moribunda, los gritos dominados y la desromantización de la vida.

Hay muñecos que bien podrían ser la antigua humanidad de los personajes. Hay un tren que parece traer a Hiroshima hasta la luna de miel. De vez en cuando somos pasajeros fantasmas incluso en vida, que se ríen incómodamente esperando que Eulogia no nos maldiga y que Martita sea sólo un personaje de ficción, pero ambas tienen años conviviendo con Administradores y señores Frankensteins.

Ficha Técnica:

Dirección: Victoria Cárdenas
Diseño y técnica de iluminación: Pano Navaso
Musicalización y efectos especiales sonoros: Romina Ruarte Lucero
Sonido ambiente y edición de audio: Carlos Ku
Fotografía, producción audiovisual y diseño gráfico: Rioja 3.0
Utilería y vestuario: El Pasillo Teatro
Muñecos y accesorios: Ayelen Argañaraz y Juan Gabriel Funes Grimaux.
Retratos: Ayelen Argañaraz y Juan Gabriel Funes Grimaux.
Ilustraciones (colección los payasos más tiernos y tristes del mundo).
Soporte de ilustraciones e instalación Audiovisual: Ayelen Argañaraz
Instalación: Ayelen Argañaraz y Juan Gabriel Funes Grimaux, Romina Ruarte Lucero y  Carlos Ku.
Utilería y mobiliario: Juan Gabriel Funes Grimaux y Pablo R. Cárdenas.

ELENCO:                                                                                           

Gabriel Arancibia como Señor X

Cynthia Gómez como Martita

Emilia Nieto Valdez como Eulogia

Eduardo Masrramon como El administrador

STAF:

Dirección artística: Victoria Cárdenas

Comunicación y soporte de prensa: El Pasillo Teatro.

Boletería: Domingo Funes.

Asistente técnico: Simón Gómez Cárdenas

Dirección Gral.: Victoria Cárdenas

Espacio Escénico: Centro Cultural El Umbral. ¡GRACIAS! Carla Navarro, Juan de La Puente y Domingo Funes.■

Redacción: Emmanuel Cabeza

Fotos: Marianela Peña Pollastri.

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